jueves, 17 de noviembre de 2016
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Diferencias en la educación de hombres y mujeres.
En 1816 se ordena que «en todas las escuelas Reales de niños se enseñe a leer y escribir (...) gramática castellana, ortografía y aritmética (...). Y que en las escuelas de niñas se verifique la enseñanza de las labores de manos (...) siendo obligación de las maestras enseñar a leer, y aun a escribir, a las niñas si alguna quisiese dedicarse a ello...». La legislación sobre la enseñanza de niñas prueba que a muchas de ellas no se las enseñaba a escribir: en 1822 el ayuntamiento de Madrid ordena que haya en cada escuela de niñas «una persona que les enseñe a escribir y las cuatro reglas de cuentas», dado «que las maestras sólo tienen la obligación, además de las labores del sexo, de enseñarlas a leer»9 y esta situación parece haber tardado en cambiar:«Un año hace que visitando el excelentísimo señor don José de Zaragoza las escuelas de esta Corte, halló una sin mesas; preguntó a la profesora dónde escribían las niñas, y contestó que en ninguna parte, pues era cosa que no la necesitaban por serles más perjudicial que útil».
"¿Por qué tenía tanta importancia el tipo de escuela al que podían asistir las niñas para explicar su alfabetización? Porque, al mostrar que las escuelas de niñas coexistían tranquilamente con el analfabetismo femenino, era evidente que la causa del analfabetismo femenino no era sólo la falta de escuelas, sino el tipo de enseñanza que las niñas recibían en las escuelas de niñas. ¿Qué tipo de enseñanza era ésta? Los padres que escolarizaban a sus hijas no querían necesariamente para éstas la lectura y la escritura, mucho menos la Gramática, la Historia o la Aritmética: lo que buscaba la enseñanza que se daba a las niñas no era prepararlas para «empleos» como los de los hombres, sino para lo que la sociedad consideraba su función natural: llevar una casa, criar a sus hijos, enseñarles a rezar, cocinar, cuidar a su marido, coser, hacer media, hilar y tejer, quizá hacer encaje, bordar y remendar. " - Aprendiendo
a ser mujeres: las escuelas de niñas en la España del siglo XIX
jueves, 10 de noviembre de 2016
"Para medir el nivel de alfabetización de una sociedad o grupo social y definir algunos de los rasgos propios de su modelo y modo de alfabetización y de las prácticas y usos de la lectura y la escritura en períodos anteriores a los censales –es decir, anteriores a mediados del siglo XIX en España– los historiadores han recurrido, como evidencias directas, al cómputo de quienes saben o no firmar y a las características gráficas de la firma relacionadas con su dominio y, como evidencias indirectas, a la producción y difusión de la cultura escrita."
“La
alfabetización se sigue declarando como un objetivo prioritatio en la
educación, es una tarea pendiente que va adquiriendo cada día mayor
complejidad. A ello contribuye el propósito y la necesidad de alfabetizar
funcionalmente a la población, cuyo reto aumenta y cambia a medida que lo hace
el propio desarrollo de la comunidad.”
Primer índice de alfabetización
¿Sabías que el primer ínidice de alfabetización se creo en base al estudio de las firmas de la población?
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